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Nueva Regulación de las Bolsas de Plástico

04/05/2018

Nueva Regulación de las Bolsas de Plástico

¿Son las bolsas compostables la solución? El consumo excesivo de plástico es un problema ambiental que preocupa a toda la sociedad, y por supuesto a los consumidores. Las nuevas iniciativas legislativas persiguen una reducción en el consumo de este material, pero las alternativas deben estudiarse cuidadosamente para evitar impactos mayores.

Legislación

En el año 2009 el Ministerio de Medio Ambiente publicó el Plan Integrado de Residuos (PNIR) que incluía un objetivo de reducción del consumo de bolsas. Desde ese momento las empresas de distribución empezaron a establecer acuerdos voluntarios para conseguir estos objetivos. Durante los siguientes tres años la suma de estas iniciativas permitió una reducción considerable del consumo de bolsas de plástico en España, a pesar de que en aquel momento no existía todavía legislación vinculante al respecto. Actualmente se estima que se ha llevado a cabo una reducción del 50% en el consumo de bolsas de plástico en España, principalmente gracias a medidas como el cobro de las bolsas, pero todavía queda camino por recorrer.

En 2015 la UE emitió una Directiva para reducir el consumo de bolsas de plástico, que debía haber sido transpuesta por España en noviembre de 2016. Para ello, nuestro país ha optado por hacerlo vía  Real Decreto con requisitos más restrictivos que los que marca la propia Directiva: establece para 2020 el cobro obligatorio de las bolsas de plástico que se entregan en cajas, que además deben estar hechas en un 50% de material compostable, y  que las bolsas de sección (las que se usan para comprar fruta, verdura, carne y pescado a granel) sean 100% compostables en 2021 . A pesar de que la Directiva permite a los países miembro excluir este tipo de bolsas por motivos de higiene, el borrador de RD español no apuesta por su reducción,  sino que se limita a prohibir un determinado material. Hay que destacar que, de los 28 países de la U.E., sólo Francia e Italia han optado por legislar sobre este tipo de bolsas, mientras que el resto ha elegido establecer medidas para reducir el consumo de bolsas de caja, sin afectar a las bolsas que son utilizadas en la venta a granel de alimentos perecederos.

Consideramos que la introducción de un nuevo material, como es el plástico compostable, debe ir acompañada de información clara y veraz sobre el uso correcto de la bolsa compostable, ya que actualmente el consumidor se enfrenta a multitud de conceptos nuevos y en ocasiones confusos. Un consumidor concienciado y correctamente informado es crucial para conseguir mejorar los impactos ambientales del uso de las bolsas.

Qué es una bolsa compostable

Una bolsa se define como "compostable" si puede biodegradarse en las condiciones que se dan en una planta de compostaje industrial, a determinadas temperaturas y en un entorno controlado. En esas condiciones el material de la bolsa compostable puede acabar formando parte de compost para uso agrícola, minimizando su impacto ambiental.

Por otro lado, esto significa que el material compostable no debe abandonarse en el medio ambiente ni mezclarse con la basura "normal", ya que en ninguno de estos dos casos el plástico compostable se degradará, y ocasionará los mismos impactos ambientales que el plástico convencional. Además, el material compostable interfiere con el proceso de reciclaje de plásticos, por lo que no debe mezclarse con materiales destinados a reciclaje.

Usos de la bolsa compostable

Teniendo en cuenta su composición y características, el material compostable debe ser tratado responsable y adecuadamente. El consumidor debe ser consciente de sus ventajas e inconvenientes:

  • La Directiva Europea busca una reducción importante del consumo de bolsas de plástico, el cambio de material no significa que este objetivo se vaya a conseguir.
  • La bolsa compostable no debe depositarse en el contenedor de envases (contenedor amarillo en la mayoría de los municipios y en donde se depositan las bolsas de plástico normales)) ni tampoco debe ir al contenedor de basura normal o resto Es muy necesario informar al consumidor de su correcto uso y reciclaje para evitar mayores impactos.
  • El sitio donde se debe depositar una bolsa compostable es en el contenedor marrón de fracción orgánica, que hoy día solo supone el 10% de los contenedores existentes en España. Depositar bolsas compostables en el contenedor equivocado puede contaminar su contenido y por lo tanto va a dificultar las tareas de reciclado.
  • El material del que están hechas las bolsas pierde su resistencia a los 6 meses: se trata de una tecnología poco madura todavía, cuyos beneficios ambientales no están claros y que, a día de hoy, debe importarse de Francia o Italia ya que en España todavía no se fabrica este material en cantidad suficiente.
  • Para evaluar los impactos medioambientales se debe considerar el ciclo de vida completo del producto, desde que se fabrica hasta que se recicla.
  • Hay que tener en cuenta que se trata de un material más caro, cuyo sobrecoste repercutirá directamente en el consumidor.
  • El calendario establecido en el Real Decreto obliga a la sustitución de las bolsas en 2020, una fecha demasiado próxima para el enorme coste que tendrá el cambio de material de las bolsas y lo escasamente desarrolladas que están las infraestructuras necesarias en nuestro país. Se ha elevado una petición al Ministerio para conseguir más tiempo para realizar el cambio, haciéndolo coincidir con la progresiva adopción de la separación de la fracción orgánica, que algunas CC.AA. fijan en 2025 para todos sus municipios

Es indudable que se debe hacer un esfuerzo, a todos los niveles de la sociedad, para reducir el consumo de plástico y mitigar los impactos que este material genera en el medio ambiente, y para ello hay que hacer uso de todos los recursos a nuestro alcance; la bolsa compostable es uno de ellos, siempre que se use correctamente.

El material compostable puede y debe ser usado en aquellos casos en que se demuestre que genera menores impactos que el plástico convencional: una bolsa compostable solo reduce su impacto ambiental si se deposita en el contenedor de la fracción orgánica.

Hacia un modelo responsable de consumo de plásticos

La bolsa compostable es por tanto una alternativa viable, pero solo en el caso de que se pueda asegurar su correcta gestión dentro de los principios de la sostenibilidad, recibiendo el tratamiento adecuado para convertirse en compost  agrícola. Por ejemplo, puede ser utilizada para transportar y proteger los productos frescos que se venden a granel, y posteriormente tener un segundo uso para recoger la fracción orgánica de los residuos y depositarla en el contenedor correspondiente.

Esto garantiza un mejor comportamiento ambiental de la bolsa y permite que el consumidor lleve a cabo un consumo responsable, además de ser una manera de amortizar el coste más elevado del material de la bolsa.

Cualquier otro uso que la mezcle con materiales reciclables o que van a vertedero puede empeorar la gestión de residuos en vez de mejorarla.

Puede consultar la infografia resumen en la descarga del artículo