José Antonio Cáceres Calero (UCAUCE Sevilla): «Nos preocupa el aumento del coste de la vida para las familias»

21/07/2026

DIÁLOGOS MPAC CON ASOCIACIONES DE CONSUMIDORES.

Desde UCAUCE Sevilla trabajan por un consumo responsable y sostenible para todas las personas, un consumo que no solo dependa del nivel de renta, si bien esta debe ser suficiente para garantizar el consumo. Se preocupa, también, por reducir la brecha digital en el acceso al consumo, facilitar al consumidor una experiencia de compra más personalizada, así como promover la transparencia y la información al consumidor por medio de un etiquetado confiable. Acompañan, también, a la persona consumidora y usuaria en caso de conflicto, ser cauce de participación y cambio, y agente social independiente y colaborador con las Administraciones Públicas competentes y con los sectores empresariales y profesionales en aquellas materias relacionadas con el consumo. Hablamos con José Antonio Cáceres Calero par conocer los objetivos y retos de esta asociación que defiende los derechos protectores y el empoderamiento de las personas consumidoras.

¿Cuáles son los principales objetivos de la entidad este año?

Como asociación de consumidores, nuestras principales metas persiguen reforzar la protección de los derechos de las personas consumidoras y usuarias, impulsar su empoderamiento, así como fomentar un consumo consciente, inteligente, sostenible y solidario.

¿Cuáles son los mayores retos a los que se enfrentan?

UCAUCE Sevilla, en el marco de su federación, la Unión de Consumidores de Andalucía, diariamente se enfrenta a retos como acompañar a las personas consumidoras y usuarias ante el aumento del coste de la vida para las familias. También, la existencia de hogares en situación de vulnerabilidad, como la provocada  por la pobreza energética o la de los mayores con baja alfabetización digital. El reto es proteger al consumidor digital frente a la deficiente transparencia en precios y condiciones, alertar ante los riesgos de manipulación algorítmica y la vulnerabilidad frente a fraudes online y suplantaciones. También nos preocupa mejorar de manera continua la posición del consumidor, favoreciendo la adquisición de productos más duraderos, reparables y con menor impacto ambiental.

¿Qué aspectos de la actualidad son los que más le preocupan con relación con el área de trabajo de su asociación?

Muchas son las preocupaciones actuales de las personas consumidoras y usuarias a las que representamos, pero nos preocupa especialmente, la incertidumbre económica, la inflación persistente,  la pérdida de poder adquisitivo y la cada vez mayor mayor vulnerabilidad de los hogares y las familias. La preocupación central es que los salarios no crecen al mismo ritmo, lo que agrava la desigualdad y aumenta el número de consumidores vulnerables, como vemos en alquileres elevados, escasez de vivienda asequible, e incremento de gastos asociados, como los seguros, los suministros o la comunidad. En los últimos tiempos aumenta también nuestra preocupación por cuestiones tales como los fraudes online, la opacidad de algoritmos que influyen en precios y decisiones de compra, el uso indebido de datos personales, o la proliferación de plataformas globales con escasa supervisión.

¿Considera que los consumidores estarían dispuestos a pagar algo más por productos certificados provenientes de empresas responsables social, ambiental y económicamente?

Según los datos de la Encuesta de Hábitos de Compra y Consumo de la Mesa de Participación (MPAC) en la que anualmente trabajamos, nos consta que solo un 32% de los consumidores estaría dispuesto a pagar más por productos certificados provenientes de empresas responsables social, ambienta y económicamente. Algo parecido pasa por la preocupación en torno a la sostenibilidad, ya que muy pocos pagarían más por productos sostenibles. Así, a casi 8 de cada 10 encuestados le preocupa la sostenibilidad y al 76% le gustaría poder contar con un etiquetado donde se viera información relativa a esta cuestión. La realidad es que solo el 34% estaría dispuesto a pagar algo más por productos alimentarios considerados sostenibles.