José Miguel Campos Parra (ACUEX Extremadura): «Queremos dar voz al consumidor rural, muchas veces olvidado»
DIÁLOGOS MPAC CON ASOCIACIONES DE CONSUMIDORES.
ACUEX trabaja en la defensa real y práctica de los consumidores extremeños. Su objetivo no es solo informar, sino ayudar a los ciudadanos a enfrentarse a abusos cotidianos de grandes empresas, fraudes digitales, cláusulas abusivas o publicidad engañosa. Apuestan por una protección del consumidor útil, comprensible y cercana, especialmente en el medio rural extremeño. Hablamos con José Miguel Campos Parra sobre los objetivos y retos de la entidad.
¿Cuáles son los principales objetivos de la entidad este año?
En primer lugar, reforzar la atención jurídica y digital al consumidor en Extremadura. También combatir los fraudes online y las estafas vinculadas a nuevas tecnologías, impulsar campañas de educación financiera y consumo responsable, defender una mayor transparencia en precios, etiquetado y contratación, y dar voz al consumidor rural, que muchas veces queda olvidado frente a las grandes plataformas y operadores.
¿Cuáles son los mayores retos a los que se enfrentan?
El principal reto es la enorme desigualdad entre consumidores y grandes compañías tecnológicas, energéticas o financieras. Hoy muchos contratos son deliberadamente complejos y el consumidor está saturado de información, pero no necesariamente mejor informado. También preocupa la normalización de pequeños abusos que terminan aceptándose como inevitables.
¿Qué aspectos de la actualidad son los que más le preocupan con relación con el área de trabajo de su asociación / organización?
Nos preocupa especialmente el aumento de estafas digitales, la pérdida de privacidad de los consumidores y la opacidad en muchos servicios online. También vemos con inquietud la subida constante de precios en productos básicos mientras se reduce la calidad o cantidad de los productos sin que el consumidor lo perciba claramente.
¿Cuáles son los engaños más habituales que detectan ustedes en el etiquetado de productos de consumo?
Los engaños más habituales que detectamos están relacionados con mensajes ambiguos o deliberadamente confusos. Expresiones como «natural», «artesano», «tradicional» o «saludable» muchas veces carecen de un significado legal claro y pueden inducir al consumidor a error. También vemos casos de reducción de cantidad manteniendo el mismo envase o apariencia del producto, lo que genera una percepción falsa sobre su precio real. En el ámbito digital, además, preocupa el uso de etiquetas y promociones diseñadas más para influir emocionalmente en la compra que para informar de manera transparente.

